Iniciativa CLT del Sur Global

El reto

Actualmente, más de 1.200 millones de personas viven en comunidades autoconstruidas (también conocidas como asentamientos informales) en todo el mundo, y las mayores concentraciones se dan en África, Asia, América Latina y el Caribe. Si las tendencias actuales siguen así, esta cifra podría llegar a los 3.000 millones para 2050. A menudo se presenta a estas comunidades como problemas que hay que resolver, pero también son lugares con una fuerte organización social, autogestión colectiva, actividad económica e identidad comunitaria. Sus residentes se merecen seguridad, dignidad y la posibilidad de quedarse donde están mientras sus comunidades mejoran.

A medida que los fenómenos climáticos extremos, la inversión especulativa, la rápida expansión urbana y la creciente desigualdad intensifican la presión sobre el suelo y la vivienda, las comunidades de todo el Sur Global se enfrentan a un riesgo cada vez mayor de desplazamiento y despojo. Los fideicomisos de la tierra (CLT) ofrecen una vía prometedora para proteger los hogares, reforzar la seguridad de la tenencia, permitir la mejora de las infraestructuras básicas, mantener la asequibilidad y garantizar que el desarrollo beneficie a los residentes actuales en lugar de desplazarlos.

Los enfoques convencionales para la regularización de la propiedad han fracasado a menudo a la hora de lograr estos resultados. Los programas de titulación individual suelen hacer que suba el valor de los terrenos y atraen inversiones especulativas, lo que acaba provocando el desplazamiento de los mismos residentes a los que esos programas pretendían proteger. Las CLT ofrecen un enfoque totalmente diferente. Al separar la propiedad del suelo de la de los edificios, las CLT retiran de forma permanente el suelo del mercado especulativo, al tiempo que preservan la propiedad individual, la gestión colectiva y la asequibilidad a largo plazo. Hacen posible el desarrollo sin desplazamientos.

Sobre la Iniciativa CLT del Sur Global

La Iniciativa CLT del Sur Global (GSCLTI) se creó para apoyar este movimiento en auge. La Iniciativa combina asistencia técnica, aprendizaje entre iguales, fortalecimiento del movimiento y generación de conocimientos para ayudar a las comunidades a explorar, adaptar y poner en práctica modelos de gestión colectiva de la tierra que se ajusten a sus contextos locales. A través de colaboraciones regionales, programas de formación, estudios de viabilidad, intercambios entre iguales, elaboración de materiales de referencia y un compromiso continuo, la Iniciativa crea oportunidades para que las comunidades aprendan unas de otras y desarrollen soluciones arraigadas en lo local.

El CLT Center puso en marcha la GSCLTI en 2023 para dar respuesta a este creciente interés. En lugar de promover un único modelo importado, la iniciativa crea espacios donde las comunidades pueden analizar de forma crítica si los CLT u otras formas de gestión colectiva pueden adaptarse a sus realidades específicas. El objetivo final de la iniciativa es un desarrollo sin desalojos, según las propias condiciones de las comunidades.

Nuestro enfoque

La Iniciativa ofrece un conjunto de apoyo modular y por etapas. Los grupos reciben el nivel de implicación adecuado a su etapa y pueden ir profundizando con el tiempo. El modelo es, en esencia, una relación que va evolucionando, no un proceso fijo ni un sistema de inscripción. Hay dos principios de diseño importantes que impregnan todo el modelo: primero, que el compromiso personal importa más que el plan de estudios formal; y segundo, que la Iniciativa debe ajustar nuestros compromisos a nuestra capacidad, teniendo en cuenta que, con financiación adicional, podemos formar un equipo más grande que pueda trabajar de forma más cercana con más personas y organizaciones.

EDUCACIÓN

  • Sesiones de aprendizaje abiertas y sin cita previa: Las sesiones mensuales de formato abierto son el primer punto de contacto importante para la mayoría de los nuevos participantes. Funcionan a la vez como intercambios entre iguales y como horas de atención informales: espacios donde los participantes pueden hacer preguntas, plantear retos y explorar si los CLT o enfoques similares podrían ser relevantes en su contexto. Estas sesiones están pensadas para ser relajadas y acogedoras, no son cursos estructurados. Puedes venir una vez, cuatro veces, o dejarlo por un tiempo y volver más adelante. Esa flexibilidad es a propósito.
  • Sesiones de aprendizaje estructuradas: Cuando un grupo va más allá de las sesiones abiertas y muestra un interés más profundo, Tarcyla pone en marcha una colaboración más personalizada: una conversación directa sobre lo que el grupo necesita, lo que ya sabe y lo que la Iniciativa puede ofrecer. A partir de esa conversación, hacemos una evaluación personalizada para ver qué nivel es el más adecuado, teniendo en cuenta los conocimientos que ya tiene el grupo sobre CLT, la madurez de su contexto organizativo, su entorno legal y los siguientes pasos realistas que pueden dar.

ASISTENCIA TÉCNICA

  • Estudios de prefactibilidad: Tras la formación inicial, y cuando una evaluación preliminar determina que existe cierto potencial para poner en marcha un proyecto piloto de CLT, la Iniciativa lleva a cabo un estudio de prefactibilidad en colaboración con una organización local de referencia. Estos estudios de viabilidad previa pueden ir desde «análisis documentales» de materiales escritos —para aclarar si el contexto jurídico, social y político es favorable a la creación de CLT— hasta procesos más exhaustivos que requieren una inversión de tiempo considerable tanto por parte del Centro CLT como de la organización local de referencia, expertos jurídicos, académicos y funcionarios públicos.
  • Análisis de viabilidad y apoyo previo a la implementación: Tras el estudio de viabilidad preliminar, la Iniciativa colabora con la organización asociada para pasar del análisis a la acción. Esta fase implica un compromiso más profundo con las cuestiones y retos específicos que surgieron durante la fase de prefactibilidad, aprovechando la experiencia de otros contextos del Sur Global para diseñar metodologías de trabajo adaptadas a las condiciones locales, en lugar de importarlas tal cual. Puede incluir el diseño de la gobernanza, la estructuración jurídica, el apoyo a la organización comunitaria, un plan de incidencia y la preparación de proyectos piloto.
  • Apoyo a la implementación: El alcance, el calendario y el apoyo específico que se necesite durante la implementación vendrán determinados por lo que revele el estudio de viabilidad. Por necesidad, esta fase es muy personalizada: lo que se necesite en Ciudad del Cabo será diferente de lo que se necesite en Indonesia o Portugal, dadas las diferencias en los marcos legales, las estructuras de propiedad de la tierra, las relaciones con el gobierno, la capacidad de organización de la comunidad y la financiación disponible. No hay una plantilla única que sirva para todos. Lo que sí se puede afirmar con seguridad es que la implementación es, con diferencia, la fase más larga del proceso —se mide en varios años, no en meses—. Es la fase en la que una CLT pasa de ser un concepto jurídico y una aspiración de la comunidad a convertirse en una realidad operativa: se asegura el terreno, se establecen las estructuras de gobernanza, se organiza a los residentes, se mejora la infraestructura y se ponen en marcha sistemas de gestión a largo plazo. El papel de la Iniciativa durante todo este proceso es acompañar a la organización colaboradora, aportar conocimientos técnicos cuando sea necesario, facilitar el contacto con otros profesionales que hayan superado retos similares, ayudar a desarrollar estrategias de defensa de la causa y contribuir a mantener el impulso y las relaciones necesarias para llevar el proyecto a buen puerto.

INTERCAMBIOS ENTRE COMPAÑEROS

Los intercambios entre pares son la herramienta más potente de la Iniciativa para forjar las relaciones, los marcos comunes y la responsabilidad mutua que necesita una red autosuficiente. Los intercambios presenciales generan cambios en la práctica, nuevas relaciones y compromisos compartidos que las reuniones virtuales no pueden igualar. El intercambio no es una conferencia: es un espacio diseñado para generar confianza y solidaridad a través de experiencias compartidas, como visitas sobre el terreno, encuentros con la comunidad y conversaciones sinceras sobre las dificultades comunes. Su valor viene de quién está en la sala y de lo que hacen juntos, no de lo formal que sea el programa.

Recursos

ARTÍCULOS Y PUBLICACIONES

PÁGINAS DE PAÍSES

Grabaciones de las sesiones

Promoción de las CLT en los asentamientos informales

Redes globales CLT

Movilización comunitaria en los asentamientos informales

Las CLT y las infraestructuras en los asentamientos informales

Justicia climática y CLT en los asentamientos informales